Resulta que hoy me he propuesto escribir algo en plan moderno. Sí, chica, ya sabes, así, en plan rock nacional.
Algo que combine los escombros con el corazón, y que a la vez difumine todo el amor que siento por ti con los golpes bajos que algún tipo de fuerte licor es capaz de dar. El tipo de bebida tu persona la elegirá sin quererlo, no te preocupes por eso, es algo implícito.
Y sin embargo, no sé.
Pero lo intento!, eh, no te creas que no lo hago.
Intento mezclar guitarras de pesadas partituras, con aquellas cartas de amor que fueron y vinieron (aquellas que ya, lo siento mucho, se me olvidó a quiénes fueron dirigidas)
Me esfuerzo también en conseguir que voces roncas, y cascadas gargantas, sean capaces de embelesar todos los remaches que cierto cardiólogo dio en su día a mi corazón (y al tuyo, claro)
Y por supuesto no olvido las miradas, aquellas no devueltas por la chica esa que tanto mencionas.
No sé que besos, en la barra de aquel bar de cuyo nombre no quiero acordarme... y sin embargo suelo acordarme, eh.
Ves?
Ves como sí lo intento?
Y sin embargo, todo lo que me salen son retoques de vocabulario. Palabras, más o menos, bien cosidas entre ellas, pretenciosas por conseguir el retrato de un sentimiento, como dedos equilibristas haciendo malabares entre tus piernas, como los rostros con miradas cómplices que juegan a ver quién tiene las mejillas más enrojecidas.
Así, repentino, me viene en mente el enorme desacato a la razón (y lucidez de la vida) que sería si dejaras de mirarme, porque no existe mayor atropello a la razón que a uno se le prive de la luz que le permite ver.
Y como encadenado a tal caballeresco y medieval enunciado, me acuerdo de aquel lío del "todo". Sí, sí, ya sabes, ése que dice (o más bien, reza) que todo el todo que nos rodea carece de un valor todo cuando todo el todo que necesito es realmente un "toda", ese "toda tú" que al juntarse con mi "yo nada", da lugar a encantadores "todos nuestros".
Todas nuestras miradas.
Todos nuestros jadeos.
Todas mis caricias y todas tus risas. Todos. Que son todos nuestros y de nadie más.
Suena bonito, verdad?, o al menos eso intenta conseguir mi adormilada alma durante estas horas que la Luna convierte en nanas.
"Corre!, aprovecha ahora que se desparrama el corazón", me dice... el corazón?. Será que ha decidido cercenarse sus propias arterias para dejar salir un poco de amor?
Qué lástima que tan rápido cicatrice... el muy cabrón.
Te propongo algo.
Hagamos algo "moderno" pues.
Algo burdo y radical. Algo que combine todo ello. Algo de precioso bochorno. Algo tan deleznable que exprese tan sólo encanto. Algo de amantes y sus enamorados besos, ataviados ellos con viajeras lenguas pioneras en explorar nuestros más allás.
Te propongo hacer algo que al follar le dé envidia.
martes, 12 de enero de 2016
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