jueves, 26 de noviembre de 2009

Serena

Esta es de las mías viejas.
Y no, no es que esté en sequía creativa ni nada de eso, siempre he sido bastante poco productivo en esto que yo no debo calificar de "literario", ya que no me acerco demasiado, la verdad, sólo lo intento... pero es que esta me gusta realmente, con lo cual la pongo.
Ale, un besico y a pasarlo bien.
Adiooos (y nos vemos entre líneas).
Ahí va:


Vida sombría oculta entre las sombras de una calle salpicada de intenciones tabúes.
Valerosa y serena se arma de su mejor estómago.
Resignada al mismo tiempo, se calza sus balas de plata, balas cazadoras de lobos nocturnos.

Sentada en la azotea de una silla de bar, acicala sus mejores pestañas para prender efectiva un espíritu catártico.

Quién puede decirte que el alma que hoy te posea, sea mas honrosa que el sujeto de tantos anteayeres?, quizás, bonita, hoy tengas suerte y te tome el respeto, no para desflorarte,
triste rosa, sino para hacerte sentir tan sólo una vez, la olvidada mujer que hace ya tiempo creíste dejar de ser.

Viniste con sana esperanza buscando tu destino aún inmaculado y blanco por crear, y por el
momento tan sólo el rosa intenso es el que tachona de negro tus interminables presentes de
cuarto de hora.

Y sin embargo, despiertas hoy prendida a un hilo de fina esperanza, mancillada ésta un poco más
por el ayer pero, y así le ruegas a las nubes y sus confines, esperando que un anhelado mañana
que bien podría ser hoy, te devuelva tu condición de ser humano prestado.

Grácil paloma que del cielo caíste herida desde las alturas que ansiabas coronar y nunca
alcanzaste. Tan sólo tu mirada poética te transporta bendita a esos lugares que desde la cabecera de una cama crees poder vislumbrar.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Recordaba este relato más largo, si.
Pero aún breve es bonito Jose.
Bye.

Gemma dijo...

A mi este es el que mas me ha gustado (aunque no el único)
Besos