Enséñame a dormir
En una habitación estática
Con relojes congelados
Y sueños por construír
Enséñame a aprender
A vivir sin tener que hacer tu cama
A respetar la ausencia de movimiento
A hacerme cómplice de un suelo ahora impoluto
Enséñame a aceptar
Las disculpas de ajenos
Las miradas curiosas
Las lágrimas imprevistas
Enséñame a sentir
Algún latido en esta casa sin vida
Sorprendida en alguna calle mal iluminada
Y que no sabe ni a dónde va
Tu padre y yo somos dos fetos
Lanzados en cualquier esquina
Rogándole a la vida que acelere
Porque ésto no es vida sino purgatorio
Una sala de espera de alguna serie cómica
Con risas enlatadas de otros tantos muertos
Enséñame a dormir
Enséñame a dormir
Hasta que no tenga necesidad de despertarme
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